Cuadro de texto: 50 AÑOS DE EDUCACIÓN PRIMARIA

“EL FESTEJO”

 

El del sábado 8 de agosto fue un día de fiesta para la primaria del San Luis, por cuanto, después de varios meses de intenso trabajo, se llevaron a cabo los festejos por los 50 años de su sección primaria.

Con un gimnasio más imponente que nunca, cuidadosamente ornamentado y un clima de primavera, el acto central, anunciado para las 17:30 y que comenzó apenas algunos minutos más tarde, fue un canto a la emotividad.

Ya desde las palabras alusivas de quienes tuvieron el privilegio de manifestarse y narrar sus vivencias por este medio siglo de vida de una institución por la que hemos pasado miles de inquietos chiquilines, muchos de los cuales hoy somos padres y abuelos.
En varios lugares del gimnasio, la presencia del Padre Pordomingo, ya sea en murales o gigantografías le sumó una cuota de valor a una obra que fue en buena parte a pulmón, con el esfuerzo de un pueblo y la dedicación, pasión, inteligencia y tesón del sacerdote que marcó un antes y un después en la historia
de Las Heras.

Precisamente la primera de las actividades programadas fue la colocación de una ofrenda floral frente a la capilla donde descansan los restos “del Cura” como fue siempre para la inmensa mayoría de sus ex alumnos. Dicha tarea estuvo a cargo de docentes, autoridades (entre ellas el Intendente Municipal Dr. Juan Carlos Caló, miembro de la primera promoción de la primaria del San Luis), alumnos y ex alumnos.

A la hora de los discursos y reconocimientos, con la presencia de las banderas de ceremonias de varias instituciones educativas del distrito, hicieron uso de la palabra la actual directora de la sección primaria del Colegio, Prof. Alejandra Franceschini, la ex docente Cristina Langan y la Inspectora de DIPREGEP, entre otros, todos resaltando la prolífica tarea de la primaria del San Luis.

Cristina Langan, quien fuera docente y directora, realizó un entretenido relato en el que relacionó un conocido cuento infantil con la certeza de elegir el camino más largo, pero a su vez el más sano y productivo, evitando los peligrosos atajos.

Más de quinientas personas asistieron al acto en el que se entregaron distinciones a ex directores, representantes legales, docentes (más de 300 pasaron por la escuela y muchos de ellos se hicieron presentes colmando el escenario del gimnasio) y miembros de la primera promoción.

Finalmente los alumnos de 6º año, a cargo del Prof. Matías Matute hicieron un cuadro de percusión que ya había tenido excelente recibimiento del público cuando fue presentado en diciembre último en el festival de fin de año.

Si bien fue una ceremonia sencilla y dinámica, la emoción en todos y cada uno de los presentes estuvo en cada momento para revivir una inolvidable etapa de nuestras vidas, en el que el San Luis resultó parte fundamental.

 

Recuerdos y camaradería

Una vez concluido el acto y mientras el servicio de catering preparaba el salón para la cena de camaradería, muchos de los presentes recorrieron las instalaciones de la escuela, prestando especial atención a una colección de documentos, herramientas, fotografías y vestimentas que transformaron uno de los salones, en un gran museo de homenaje al Padre Pordomingo.

Desde varios manuscritos (muchos de ellos de incalculable valor), a publicaciones de los periódicos locales, una máquina de cortar césped a empuje, mimeógrafos, sotanas, un traje y una muy interesante cantidad de recuerdos imborrables del querido sacerdote, formaron parte de la muestra, sumamente apreciada por todos.

El cierre estuvo dado por la cena de camaradería a la que concurrieron más de doscientas personas y que se vivió en un clima de cordialidad y recuerdos, en el que la primera promoción se llevó los mejores momentos.

La velada terminó con música y baile, bien entrada la madrugada.

La primaria del San Luis cumplió 50 años. Cuántos pasaron desde aquella primera vez que ingresé a sus patios de la mano de mi prima y dispuesto a descubrir un nuevo mundo. Aquella vez, cuando el Padre me dio la bienvenida acariciándome la cabeza, creí que era un gigante, hoy reconozco que es más grande aún. 

Fuente: La Voz de Las Heras. Edición 2171 del sábado 15 de septiembre de 2012.